31/10 -Nota Destacada
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Gestión y Management
Tener buenas ideas es fundamental a la hora de hacer un negocio o comenzar un emprendimiento, sin embargo la sola idea no basta. Es fundamental poder ejecutarla de buena manera para que ésta se convierta en realidad.
Es muy posible que si uno se pone a pensar se dé cuenta de que la mayoría de las ideas nunca se concretan. Pero, ¿qué es una idea? Según el sitio topemprendedoras.com, una idea es un pensamiento novedoso acerca de algo que puede generarse a partir de cualquier disparador, sea este un mail, un cartel, un comentario, una llamada telefónica, una imagen…El asunto es que la mayoría de las veces esa idea que en un comienzo pareció magnifica termina cayendo en el olvido.
Entonces, ¿qué se hace cuando reiteradamente se tienen ideas que se consideran geniales, y que quedan enterradas bajo las tareas de cada día, los emails que se deben responder y los proyectos que se tienen que concretar? Se debe pasar al escalón siguiente y tratar de convertir esa idea en una realidad.
Primero es importante capturarla. Es decir, en el momento en que se tenga una idea, es importante escribirla en algún lugar para no olvidarla y mantener ese escrito cerca para verlo periódicamente. Se puede tener un cuaderno para tal fin o simplemente una lista, pero lo importante es que siempre este cerca.
Organizarse. Ser una persona organizada es una ventaja competitiva hoy en día, no importa la disciplina a la que uno se dedique o el negocio en el que se esté inmerso, ser organizado es un factor altamente positivo. De hecho, incluso hasta se puede tener un sistema de organización personal. La gente que no organiza sus tareas, agenda, reuniones, etc. tiene una probabilidad mayor de no llegar a ejecutar nunca sus ideas. Al tener un esquema de organización en relación a las tareas que uno debe hacer, cuándo y cómo hacerlas, es posible que se encuentre un momento libre para pensar en esa idea que se ha tenido. Una vez encontrado el tiempo para pensar en ella es posible pensar más fondo sobre ella y escribir cuáles deben ser las siguientes acciones a realizar. Guardar todo el material de referencia que se tenga junto a la idea ayudará en el proceso.
Compartir. Es una buena opción comentársela al entorno, al equipo de trabajo, o a los clientes. De ese modo se puede percibir el grado de aceptación que puede llegara tener o las posibilidades de concreción.
Toda ayuda y el apoyo que se pueda recibir es bienvenido. Además, al hacer pública la idea se generará un fuerte compromiso interno para ejecutarla. De todos modos es necesario ser cauto con respecto a quienes se les contará la idea, para que nadie se aproveche de la situación.
Ejecutar.Concretar una idea requiere de una serie de pasos, que si se empiezan ejecutando de a poco es más probable que se concreten. Por ejemplo, trazar una serie de puntos a seguir e ir concretándolos de a uno es un buen camino. Una vez finalizado ésto, se puede comenzar a pensar en la etapa siguiente.
Liderar. Liderar quiere decir contagiar la idea a otras personas y animarlas a dar lo mejor de sí mismos para llevarla a cabo. También significa tener iniciativa, confianza y coraje para seguir adelante.
Estas cinco funciones, que aparentemente no tienen nada que ver con la creatividad, son completamente necesarias para que algo que ha surgido simplemente como un pensamiento se convierta en algo real.